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La solidaridad no va de vacaciones

Solidarios
Cardenal Juan José Omella, Arzobispo de Barcelona
Pobreza
Marginación
Generosidad
Crisis

Miles de personas de nuestro entorno están en una situación de exclusión social severa. Los datos de la memoria anual de Cáritas dejan constancia. Se muestra con cifras estremecedoras que la situación de las personas vulnerables ha empeorado aún más. El informe FOESSA constata que en 2021 casi 1 de cada 4 españoles vivía en situación de exclusión social. Durante este segundo año de la pandemia, Cáritas atendió a 1,6 millones de personas en toda España. Son hermanos nuestros, golpeados por la precariedad laboral, por el difícil acceso a la vivienda y por la incertidumbre de tener un plato en la mesa cada día.

No podemos normalizar el cuadro que nos ha dibujado la crisis económica y sanitaria de los últimos años. Debemos actuar y tratar de pintar otro con colores que den vida. Es necesario que nos esforcemos en el proyecto de construir una sociedad más fraterna y cohesionada. El papa Francisco nos dice: “La solidaridad es pensar y actuar en términos de comunidad, de prioridad de la vida de todos sobre la apropiación de los bienes por parte de algunos. También es luchar contra las causas estructurales de la pobreza, la desigualdad, la falta de trabajo, de tierra y vivienda, la negación de los derechos sociales y laborales” (Fratelli tutti, 116).

La Iglesia nunca se cansa de recordar el mensaje de Jesús, de palabra y obra. Denunciamos la injusticia y trabajamos para mermar sus efectos. En nuestro país, a través de las parroquias, presbíteros, diáconos, religiosos y religiosas, laicos y laicas, numerosas organizaciones caritativas y de acción social, trabajamos incansablemente para hacer más digna la vida de nuestros hermanos y hermanas más vulnerables.

Como en tantos momentos a lo largo de la historia, también nos toca ahora iluminar el camino. Nos toca dar consuelo y esperanza a las personas, promover la comunión y la cohesión social. También es necesario que trabajemos intensamente para complementar la acción de las administraciones públicas y de la sociedad civil, con el firme propósito de garantizar unas condiciones de vida dignas para todas las personas más perjudicadas.

La solidaridad no va de vacaciones. La pobreza tampoco. Mantengamos los ojos bien abiertos ante la realidad y extendamos la mano a los hermanos que más lo necesitan. Seamos luz para el mundo y que nuestras buenas obras glorifiquen a nuestro Padre.

Cardenal Juan José Omella, Arzobispo de Barcelona. Hoja Dominical. Iglesia Archidiocesana de Barcelona. 21.08.2022

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