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CONVERSES

122. Conversación de Marzo 2022

Estamos en una sociedad muy crítica y egoísta: a menudo sólo nos fijamos en los problemas, en los aspectos negativos, y no sabemos reaccionar para resolverlos. A veces cuesta mucho ser felices con lo que tenemos y valorar lo que los demás hacen por nosotros. Éste es un elemento muy común en la juventud, tanto autóctona como inmigrante. Debemos hacerles entender que siempre hay problemas -esto es la vida-, que se deben afrontar y resolver.

Se ha perdido el sentido de valorar lo que los demás hacen por nosotros: servicios sanitarios, educativos, etc. Y es necesario recuperar esa sensibilidad.

Tenemos una crisis ética importante. Hemos pasado de una moral de “brújula”, con un sentido de la ética que nos daba el norte por dónde ir, a una moral más de “radar”, asistemática y amorfa, no coherente, en la que van saliendo pequeños nortes contradictorios y cambiantes; y tú te apuntas a lo que más te conviene en cada momento.

Por eso es muy necesario que los jóvenes tengan una persona referente que, dándoles pautas y apoyo, les ayuden a superar la propia inseguridad y consolidar la propia personalidad. Estas personas pueden ser los padres, los maestros y educadores, y con frecuencia el voluntariado que lleva adelante muchas entidades de ayuda. El factor clave es la relación personal.

El trabajo del voluntariado es muy decisivo en el ámbito de transmitir valores a los demás, porque -quizás sin darse cuenta- está transmitiendo la generosidad, y eso anima mucho.

Esta crisis de valores se da también en los educadores. Por eso es necesario que los maestros y profesores tengan las capacidades necesarias y estén bien preparados para su trabajo de educador, que es un pilar básico de la sociedad. Pero esto también se tambalea en ese momento.

A veces, echamos de menos una implicación real de las personas que ocupan cargos públicos en el conocimiento práctico inmediato de los problemas y en su resolución. Parece que "bajan poco" a la calle y se mueven por intuiciones e informes elaborados por "expertos" que tampoco han tenido vivencias reales. Una triste consecuencia es la desconexión con la gente, que “se busca la vida”.

La llegada de ucranianos estos días ha generado una respuesta solidaria que es digna de admiración, pero debe organizarse correctamente, porque es un flujo muy grande y que durará tiempo. Y la acogida debe resultar eficaz.

ASISTENTES
Nombre Cargo
Bassó, Jacint Escola Betània-Patmos. Director
Carbó, Pere Diasource. Director Espanya i Latino Amèrica
Delgado, P. Fermín Basílica de la Mercè. Rector
García, Raúl Centre Obert Rialles. Director
Guinart, Antoni Fundació Carmen y María José Godó. Director General
Loughney, Sergi Fundació La Caixa. Director Relacions Institucionals
Masabeu, Josep Braval. Presidente
Quesada, Alberto Braval. Director
Solidarios
Cardenal Juan José Omella, Arzobispo de Barcelona

La solidaridad no va de vacaciones

La realidad no es tan cálida ni de color de rosa como querríamos, sino fría y gris

Pobreza
Marginación
Generosidad
Crisis